Muros. Que al principio, como en el camino a todo cambio drastico, solo significaba una obstrucción al paso, con un objetivo determinado. ¿Cual objetivo? No importaba. Estaba ahí porque si, porque alguien lo había pensado de esa manera. A través de este camino se han ido convirtiendo en texturas, en materiales, en funciones (tanto de división como estructurales). Por ende, en experiencias distintas, que el ojo común por ahí no logra procesar, pero si sentir.
Al empezar esta fase del encargo, despertó mi ojo cotidiano, y con el logré distinguir ciertas características en algunos de estos muros, para tener una influencia practica de mi objetivo en el encargo. Elejí en primera instancia muros caseros, que no superan los 20 cm de ancho. Para mí, la finalidad de hacerlos lo mas delgados posibles significa el querer ampliar el espacio interior que este delimita. No obstante, su importancia es vital.



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